Artículo publicado Noviembre 2025
Artículo publicado Noviembre 2025
El Bellas Artes abre sus puertas al Antiguo Egipto
El Museo Nacional de Bellas Artes se prepara para inaugurar una de las exposiciones más significativas de su calendario: “Ciencias y fantasías. Egiptología y egiptofilia en la Argentina”, una muestra que propone un recorrido inédito por el modo en que artistas, intelectuales y exploradores locales se vincularon, a lo largo de más de un siglo, con la civilización faraónica. La apertura oficial será el 18 de noviembre a las 19 hs y la exposición permanecerá abierta hasta marzo de 2026.
Con más de 180 piezas provenientes de instituciones públicas y privadas, la muestra reúne sarcófagos, papiros, amuletos, máscaras funerarias y objetos arqueológicos junto a archivos, fotografías, afiches, libros y obras de arte que revelan la persistencia del imaginario egipcio en la cultura argentina.
Una narrativa entre ciencia, arte y símbolo
Curada por Sergio Baur y José Emilio Burucúa, la exposición se sostiene sobre una premisa clara: Egipto fue, para la Argentina, tanto un territorio estudiado desde la investigación académica como un reservorio de metáforas y ficciones que alimentaron distintas tradiciones estéticas. La muestra invita así a comprender cómo convivieron, en nuestro país, la egiptología y la egiptofilia, marcada por el deseo, la imaginación y la apropiación simbólica.
El archivo del matrimonio Alfredo González Garaño y Maríeta Ayerza, que documentó su viaje a Egipto en 1926, se convierte en uno de los hilos conductores del recorrido. Sus fotografías y cuadernos de viaje capturan un país monumental apenas unos años después del hallazgo de la tumba de Tutankamón, y funcionan como punto de encuentro entre la experiencia personal y el magnetismo cultural que Egipto ejerció sobre las élites artísticas de la época.
La muestra propone explorar la doble presencia del antiguo Egipto en la Argentina: la científica y la imaginada. El mundo faraónico aparece tanto a través de objetos milenarios, como sarcófagos y papiros, como de materiales que revelan su influencia en la literatura, la arquitectura y las artes visuales locales.
El texto de sala destaca la centralidad del viaje de González Garaño y Ayerza, así como la presencia de obras y documentos de Xul Solar, Oliverio Girondo, Manuel Mujica Láinez y Jorge Luis Borges, quienes incorporaron símbolos egipcios en sus creaciones dando forma a una estética capaz de combinar mito y modernidad. También introduce el legado del historiador Abraham Rosenvasser, protagonista de la misión arqueológica en Nubia entre 1961 y 1963, y reconoce la lectura contemporánea que aportan artistas como Eduardo Corsa y Karina El Azem.
Finaliza proponiendo que Egipto no debe entenderse como un territorio remoto, sino como un espacio simbólico que la cultura argentina adoptó, exploró y reinventó durante más de un siglo.
Rosenvasser y la aventura científica argentina
Uno de los núcleos más potentes de la muestra está dedicado al historiador Abraham Rosenvasser, pionero nacional. La exposición reconstruye su participación en las excavaciones en el complejo arqueológico de Akasha, en Nubia, a través de croquis, fotografías y material audiovisual, entre ellos fragmentos del documental “De la Nubia a La Plata”, de Ricardo Preve. Esta sección subraya una dimensión menos conocida pero fundamental: la presencia argentina en misiones internacionales de rescate patrimonial durante los años sesenta.
Presencias actuales y huellas urbanas
El recorrido se extiende hacia el presente a través de las obras de Eduardo Costa y Karina El Azem, quienes reinterpretan la iconografía egipcia desde lenguajes contemporáneos sin caer en imitaciones arqueológicas. Su presencia amplía el sentido de la muestra: Egipto es un imaginario vivo, maleable, que continúa ofreciendo claves visuales para leer nuestro tiempo.
El fotógrafo Facundo de Zuviria aporta otra mirada inesperada con un ensayo dedicado a identificar elementos egipcios en la arquitectura porteña. Obeliscos estilizados, fachadas ornamentales y motivos faraónicos aparecen así velados en la trama urbana, conectando Buenos Aires con un repertorio estético milenario.
Una exposición que entrelaza tiempos y geografías
Para el Director del MNBA, Andrés Duprat, la muestra se inscribe en un momento de renovado interés global por el legado egipcio, pero su singularidad radica en otro punto: la articulación de la mirada argentina. Por primera vez, se reúnen en un mismo espacio las distintas capas de esta relación: la ciencia, el viaje, la literatura, la arquitectura y el arte contemporáneo.