Artículo publicado Enero 2026
Artículo publicado Enero 2026
El orden imposible del mundo: una cartografía poética de la contemporaneidad en Fundación Proa
En el corazón palpitante de La Boca, Fundación Proa inaugura, hasta marzo de 2026, “El orden imposible del mundo, Arte contemporáneo”, una exhibición que no pretende ordenar lo caótico sino transitar sus márgenes, hacer visible la tensión que define nuestra época y revelar, en la intersección entre la inestabilidad y forma, nuevas maneras de mirar.
Curada por Francisco Lemus, la muestra reúne a 26 artistas de diversas geografías y generaciones en un recorrido que se despliega como un paisaje fragmentado que no clausura interpretaciones, sino que abre constantes posibilidades de lectura. Aquí, la monumentalidad no es un gesto decorativo, sino una fuerza que reclama presencia en un mundo saturado de imágenes y eventos efímeros.
El título de la exposición, El orden imposible del mundo, no es una declaración de derrota epistemológica, sino una pregunta que atraviesa cada sala: ¿cómo pensar y mirar un mundo que ya no responde a las narrativas que solían organizar nuestra experiencia histórica, política y estética? La respuesta no está en un sistema cerrado, sino en la multiplicidad de relaciones que las obras instauran entre sí y con los visitantes.
La exhibición se articula como una secuencia de “capítulos”, cada uno con una densidad propia pero sin subordinación a una cronología o estilo unívoco. La primera sala, por ejemplo, reúne piezas de Martín Legón y Valeska Soares centradas en la memoria, el archivo y el tiempo: no como categorías fijas, sino como espacios dinámicos donde pasado y presente dialogan en constante devenir.
A continuación, la instalación de Rivane Neuenschwander articula un paisaje urbano denso, casi coreográfico, en diálogo con fragmentos cotidianos de Amalia Pica, Elena Dahn y Juane Odriozola que introducen dimensiones íntimas y subjetivas. Es un territorio donde lo urbano no es escenario, sino cuerpo y gesto.
Entre las propuestas más impactantes se encuentra The Theater of Disappearance de Adrián Villar Rojas, un proyecto monumental concebido originalmente para la terraza del Museo Metropolitano de Nueva York y ahora exhibido completo por primera vez en un espacio expositivo. Aquí convergen cuerpos, fragmentos culturales y objetos arqueológicos imaginados que invitan al espectador a contemplar la historia y la memoria como tejidos inacabados.
El cierre de la muestra está concebido por el artista y curador invitado Diego Bianchi, quien propone una última sala donde el orden surge no de una estructura previsible sino de la urgencia material: obras realizadas con recursos mínimos que condensan la intensidad del presente y revelan que incluso lo frágil puede ser profundamente revelador.
A lo largo del recorrido, las tensiones entre archivo, urbanidad, cotidianeidad y arqueología no se resuelven en conclusiones cerradas, sino que laten en una polifonía de voces y gestos. Cada obra actúa como un nodo en una red más amplia, un dispositivo de interpretación que desafía la certeza y celebra la pregunta.
Lejos de ser un compendio temático tradicional, El orden imposible del mundo se presenta como un ejercicio de pensamiento: una invitación a transitar la incertidumbre y encontrar, en esa fricción, modos de imaginar nuevas conexiones. En tiempos donde las narrativas dominantes se deshacen, la exposición propone que el arte contemporáneo, en su pluralidad, fragilidad y potencia, puede convertirse en un prisma desde el cual contemplar las formas complejas de nuestra experiencia compartida