Artículo publicado Diciembre 2025
Artículo publicado Diciembre 2025
Mina de aura: Una correspondencia entre cuerpo, memoria y cosmos en la Capilla de Afuera
En el corazón del antiguo Monasterio de Santa María de las Cuevas, la Capilla de Afuera, umbral histórico entre el mundo interior del claustro y la vida urbana de Sevilla, ha sido transfigurada en un espacio ritual vivo. MINA DE AURA, la nueva instalación de la artista boliviana-estadounidense Donna Huanca, despliega una cartografía sensorial donde el cuerpo, la materia y la memoria convergen y se entrelazan como lenguajes poéticos que habitan la arquitectura misma.
Comisariada por Jimena Blázquez Abascal para el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC), esta obra específica para el enclave sevillano despliega una experiencia que rebasa las fronteras del arte visual tradicional. Se trata de un territorio sensorial en el que el espacio deja de ser un contenedor estático para convertirse en organismo, en respiración, resonancia y pulso. La exposición, inaugurada el 13 de noviembre de 2025 y abierta al público hasta el 5 de abril 2026, invita a trazar un recorrido que es simultáneamente histórico, corporal y cósmico.
Entre historia y ritual
La Capilla de Afuera, originalmente vinculada a los flujos materiales y culturales entre Sevilla y las Américas durante la época imperial, es reinterpretada por Huanca como un umbral cargado de energías estratificadas. La artista despliega una sintaxis estética que dialoga con las cosmologías andinas, la iconografía barroca y los lenguajes contemporáneos, desdibujando las jerarquías entre ellos.
La instalación se articula como un “cuerpo expandido”, en palabras de la curadora: un territorio donde la pintura deviene piel y el aire, materia compartida. Esta bioética material se expresa en una paleta de elementos cuidadosamente seleccionados: la arena blanca cubre el suelo, como una geografía ancestral que registra cada huella, al acero espejado que captura y refracta luz y presencia, y las cortinas translúcidas que filtran la luz natural, suavizando la solidez pétrea de la capilla y generando una atmósfera de ensueño.
Arquitectura viva, cuerpo en danza
Sobre el retablo barroco, Huanca superpone una pintura de gran formato, trabajada con óleo sobre base fotográfica, que pulsa con un gesto material intenso, como si cada trazo fuera un susurro de memoria. En el centro, una escultura circular de acero espejado se alza en diálogo con la luz que penetra desde lo alto, proponiendo una simetría vertical que se expande más allá de lo visual para insinuar ciclos de sol, luna, nacimiento y disolución.
La experiencia no se limita a la mirada: el sonido, el aroma y el movimiento completan la obra como capas de una paleta sensorial. En la inauguración, performances concebidas por la propia artista activaron el espacio, intensificando esa sensación de estar dentro de una coreografía suspendida donde el cuerpo del espectador se vuelve partícipe del rito.
Memoria y presencia
MINA DE AURA no mira al pasado como reliquia, sino como tejido vivo. Las referencias a distintas cosmologías y prácticas rituales, sin jerarquías, se entretejen para proponer una lectura plural del espacio y de los cuerpos que lo habitan. Cada elemento, arena, pigmento, luz, reflejo, actúa como símbolo y resonador de una memoria colectiva que desafía la linealidad histórica.
Con esta instalación, Huanca no sólo transforma un espacio histórico, sino que lo habita, lo revisita y lo abre a nuevas sincronías posibles entre los tiempos y las geografías del mundo. MINA DE AURA se presenta como una altar contemporáneo donde la contemplación es movimiento, y la presencia, ritual compartido.