Artículo publicado Enero 2026
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Galleria Continua: un linaje de arte que brota y se despliega
En el corazón de San Gimignano, una colina bañada por la luz de la Toscana y donde la historia late en cada piedra y torre medieval, germinó en 1990 una aventura tan humilde como ambiciosa: Galleria Continua. Fundada por tres amigos, Mario Cristani, Lorenzo Fiashi y Maurizio Rigillo, en un antiguo cine transformado en sala de exposición, la galería nació con un gesto casi perfecto, dar continuidad al arte contemporáneo en un paisaje saturado de signos del pasado.
La elección del lugar, lejos de los circuitos comerciales habituales, fue un primer acto de resistencia estética y cultural. San Gimignano, con su memoria renacentista, ofreció el telón para un proyecto que dialoga con el tiempo en todas sus capas: arte antiguo y arte del presente, figuras históricas y voces emergentes, quietud del paisaje y energía de la experimentación.
Un itinerario global,, una mirada sin fronteras.
Desde ese primer gesto en la Toscana, Galleria Continua ha desplegado sus brazos hacia el mundo: espacios en Beijing (el primer despliegue internacional de una galería extranjera con programa propio en China), en Le Moulins al norte de París, dedicado a obras de gran escala, en La Habana con proyectos que buscan trascender toda frontera cultural, y más recientemente en Roma, São Paulo y París, consolidando una red que cruza geografías y prácticas.
Este mapa de sedes es mucho más que una expansión física: es la manifestación de un ethos generoso y altruista, en palabras de sus fundadores, una creencia en el arte como un encuentro que une diferencias, provoca preguntas y abre espacios de belleza compartida.
Artistas, voces y constelaciones
La nómina de artistas exhibidos a lo largo de su trayectoria es un jardín de resonancias globales. Desde figuras consagradas hasta propuestas que reconfiguran las formas del presente, la galería ha mostrado obras de Adel Abdessemed, Etel Adnan, Ai Weiwei, Daniel Buren, Anish Kapoor, JR, Michelangelo Pistoletto, Shilpa Gupta, Carlos Garaicoa, Berlinde De Bruyckere, Kiki Smith y muchos más.
Esta constelación de nombres revela un tejido plural: geográficamente diverso, estadísticamente desafiante y comprometido con prácticas artísticas que responden, a menudo con vigor crítico, a las tensiones del mundo contemporáneo. La galería no solo exhibe obras; cose historias, pensamiento y formas en un mismo tapiz.
“Primavera Romana” un respiro, un acontecimiento
Entre las múltiples iniciativas de Galleria Continua, “Primavera Romana” se erige como un poema visual en la ciudad que históricamente ha sido cruce de épocas, discursos y experiencias estéticas. Presentada en la sede de Roma del 12 de diciembre al 28 de febrero de 2026, la muestra destaca la obra de Adel Abdessemed, autor cuya práctica combina una mirada incisiva con una potencia expresiva única, a través de dibujos, piezas en carbón y pastel, así como esculturas que parecen emerger de la tensión entre lo delicado y lo visceral.
El título mismo, Primavera Romana, invita a una lectura que va más allá de lo literal: es la promesa de renovación, la primavera como metáfora de vigilia crítica y fuerza creativa en la ciudad eterna. En el diálogo entre obra y espacio, la exposición se presenta como un umbral donde lo histórico y lo contemporáneo, la memoria de Roma y la pulsión artística de Abdessemed, se entrelazan, evocando nuevas maneras de ver y sentir.
Entre lo curatorial y poético
Es en este entrelazamiento de tiempo, geografías y voces donde radica la fuerza de Galleria Continua. Más que un lugar, es una idea viva de arte que insiste en su continuidad: entre tradición y ruptura, entre el adentro y el afuera del mundo. Como un jardín abierto, la galería florece en cada espacio que ocupa, proponiendo, en cada muestra, una vez más el pensamiento del arte como experiencia transformadora.
En un mundo en constante cambio, Galleria Continua sigue siendo un refugio y estación de tránsito, donde lo que se ve no solo se mira, sino que se siente, se cuestiona y, sobre todo, resuena.