Nota publicada Diciembre 2025
Nota publicada Diciembre 2025
Entre sistemas y siluetas: una coreografía de lo visible e invisible
Entrar en Systems, Silhouettes, Synchronicities es dejarse llevar por un pulso doble: el de lo metódico y geométrico, y el de lo orgánico y fluido. Las obras de Anni Kumari y Isha Pimpalkhare no compiten sino que dialogan. Una teje densidades estructuradas, numéricas, ilusorias, la otra susurra con telas, bordados, con la fragilidad de lo viviente y lo natural.
Kuman construye laberintos mediante algoritmos, secuencias numéricas, juegos ópticos que evocan sistemas universales, cosmológicos, casi matemáticos en su raíz. Sus tramas nos recuerdan que el mundo, en su aparente caos, puede ocultar una lógica ancestral de orden, repetición, armonía.
Pimpalkhare, en cambio, convoca la respiración del mundo natural: tejidos que sugieren crecimiento, ondas de concéntricas curvas, siluetas que flotan o vibran. Su obra parece latir, evocar un aliento colectivo, un susurro de biología compartida, de independencia entre lo humano y lo no humano.
Y en ese cruce, en esa “sincronía” ocurre la magia, donde geometría y materia viva se funden. Las líneas rígidas de Kumari se encuentran con los contornos suaves de Pimpalkhare, proporcionando al espectador una experiencia que es simultáneamente lógica y emocional, cerebral y sensorial.
Un ecosistema de idea: arte, ciencia y emoción
La exposición no se limita a ofrecer “Belleza decorativa”, invita a reflexionar: ¿qué es aquello que subyace tras las formas? ¿Cuál es la arquitectura que sostiene lo orgánico y lo viviente?
A través de la conjunción de abstracción, algoritmos, estructura y de lo táctil, lo textil, lo vibrante, la muestra propone un puente entre el mundo de lo racional y el de lo afectivo. Esta dialéctica revela que arte y ciencia, lejos de oponerse, pueden coexistir en un espacio híbrido, generando significado en esta intersección.
El resultado es una coreografía visual que oscila entre lo centrípeto y lo centrífugo: estructuras que atraen, formas que repelen; líneas que ordenan; telas que flotan; matemática que constriñe, naturaleza que expande. Esa tensión dinámica provoca en quien contempla una conciencia aguda de la fragilidad y la simultaneidad de los sistemas que nos rodean, tanto internos como universales.
Un espacio de pluralidad, conciencia y transformación
Tao Art Gallery, con su trayectoria de más de dos décadas en Mumbai, ha sabido reinventarse, atravesar crisis y expandir su campo de acción. Su historia testimonia una apuesta sostenida por la pluralidad, no se aferra a una sola estética, técnica o generación. Ha albergado durante los años tanto a “maestros” como a voces contemporáneas emergentes, abriendo un espacio donde lo tradicional dialoga con lo experimental.
Ese espíritu plural se manifiesta en exposiciones como la presente: en vez de homogeneizar, la galería celebra la divergencia. En “Systemes, Silhouettes, Synchronicities”, la coexistencia entre dos prácticas artísticas, tan distintas como afinadas, es un acto de confianza, de apertura, de escucha.
Una invitación al espectador
Visitar esta muestra es una invitación a detenerse, a mirar no sólo con los ojos, sino con la mente y el cuerpo. A sentir la tensión entre orden y caos, entre estructura y vida. A reconocer que, bajo lo sensible, laten sistemas, silencios, relaciones y latidos.
La exposición deja abierta una pregunta: en un mundo fragmentado, donde lo orgánico privilegia lo mecánico, ¿qué posibilidad hay para recuperar la sensibilidad, la interdependencia, la armonía? Las obras de Kumari y Pimpalkhare parecen responder, no con certezas, sino con poemas visuales. Y la galería hace de ese poema un espacio compartido, plural y generoso.