Nota publicada Enero 2026
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Vibraciones de la materia: José Yaque y la pintura como fuerza viva
“Vibraciones” , la nueva exposición individual de José Yaque en Galleria Continua / Paris Marais, se presenta como una travesía sensorial y poética por las profundidades de la materia, el color y la memoria. Inaugurada el 16 de enero de 2026 y abierta hasta el 10 de marzo, esta muestra marca la primera vez que el artista cubano despliega su universo creativo en este espacio parisino, invitando al público a contemplar la pintura no sólo como superficie, sino como fuerza viva y resonante.
Al ascender por las escaleras que conducen al primer piso de la sala, el visitante es recibido por “Maduración” (2018), un conjunto de dieciocho grandes tinajas de aliñao, tradicional licor cubano, que emergen desde la tierra como vestigios enterrados de un ritmo íntimo de tiempo y celebración. Esta obra inicial funciona como umbral: la tierra, el cuerpo, la memoria y el devenir se entrelazan para despertar percepciones que van más allá de la vista.
La exposición se estructura en tres espacios, cada uno de ellos delimitando atmósferas y ritmos distintos. La primera sala abraza lo oscuro y lo informal: la densidad material, evocativa y casi orgánica, toma forma en dibujos de carbón sobre el papel realizados en 2020, en los que la abstracción remite tanto al trazado de la piedra como a la huella del tiempo.
Un nicho íntimo alberga Ámbar, pieza nacida en las montañas de Madrid en 2023, constituida por casi doscientos frascos de vidrio con vegetación encapsulada en resina de pino. Su luz interna irradia como un corazón latente, el primer pulso vibratorio que ilumina el itinerario expositivo.
En el segundo espacio, Yaque despliega sus exploraciones en torno a los minerales y los pigmentos: lienzos donde el color brota como sedimentación geológica, libre de toda imposición figurativa. Aquí, las fuerzas naturales, gravedad, mezcla, caída, dictan la forma, permitiendo que el color se convierta en paisaje y en energía.
La culminación de “Vibraciones” acontece en “Río”, una instalación que invade el suelo de la galería. El pigmento fluye como canal de color, y los lienzos colocados en las paredes actúan como sus afluentes, generando una experiencia inmersiva, donde el espectador ya no contempla la obra, sino que es absorbido por ella, envuelto por susu corrientes cinéticas y cromáticas.
El recorrido propuesto por Yaque es, en su esencia, una invitación a sentir la pintura como un fenómeno vibratorio, donde la materia y la percepción se hacen indisociables, y donde la luz, la tierra y el movimiento articulan un paisaje sensorial. La exposición logra transformar la sala en un espacio de resonancias, un lugar donde el tiempo, la memoria y la energía se perciben como fuerzas activas que laten bajo la superficie visible.
En “Vibraciones”, José Yaque reafirma su capacidad para trascender los límites tradicionales de la pintura y la instalación, configurando una experiencia estética que es, al mismo tiempo, introspectiva y universal.